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25 Septiembre 2007

Un reportero a juicio

RABAT. Usher Fellig (1999-1968) empezó su carrera con 14 años de fotógrafo callejero en la Gran Manzana. Retrataba a niños sobre un pony para ayudar a mantener a su familia, que pocos años antes había emigrado de Austria a Nueva York.

Trabajó de casi todo aunque su pasión era la cámara. Llegó a ser laborante, entre otros, en The New York Times, pero la calle le tiraba. Ya bajo el nombre de Weegee adquirió tremenda fama sobre todo entre mediados de los años treinta y los cuarenta, cuando, con el laboratorio instalado en el maletero de su Chevrolet y la radio conectada a la emisora de la Policía, no había instantánea que se le escapara.

La noche era suya. Los sucesos y las celebridades sucumbieron a sus flashazos.

Cuando veo trabajar en Marruecos a Mourad Bourja, siento que tengo delante de mí al Weegee marroquí. Probablemente no pase a engrosar la nómina de grandes reporteros de la historia del fotoperiodismo, ni su técnica sea especialmente depurada, pero su habilidad y su trabajo hacen de él un verdadero fotógrafo de prensa al frente de la agencia AIC.

Gracias a él un nutrido grupo de corresponsales españoles llegamos muy a tiempo al cibercafé de Casablanca donde el kamikaze Abdelfatah Raydi se inmoló en la noche del 11 de marzo. Al estilo Weegee, había llegado casi a la vez que los agentes de policía y había obtenido imágenes de dudoso gusto y utilidad de los despojos del joven suicida.

Pero fue días después, cuando todo Marruecos estaba revolucionado con este nuevo vuelco en su seguridad cuando Mourad Bourja dio la campanada. En su archivo encontró una serie de fotos tomadas meses atrás en las que aparece el terrorista recién inmolado en el momento de salir de la cárcel gracias al indulto del rey Mohamed VI.

La imagen de Raydi blandiendo victorioso el Corán delante de la prisión dio la vuelta al mundo. Mucho más que su cuerpo descuartizado en medio de los ordenadores, que también triunfaron lo suyo en algunas portadas de diarios locales que apostaron por el periodismo más gore.

No creo que su cuenta de resultados haya notado ese triunfo periodístico, sobre todo si, como en el caso de ABC, se niega a cobrar por la cesión de su trabajo. El caso es que el reportero sigue al pie del cañón, dando la lata e incomodando a las autoridades que siguen viendo a regañadientes cómo hay gente que se les escabulle.

Por culpa de uno de esos encontronazos con un agente de la ¿ley? en esta mañana de martes Mourad Bourja está delante de un tribunal en Casablanca. Alguien parece que quiere tapar su objetivo.

Me hace gracia recordarlo corriendo de un lado para otro con su pinta de Sancho Panza, atendiendo sin parar decenas de llamadas a su teléfono móvil, con su chaleco de reportero sobre el traje y la corbata... Lo que no me hace ni pizca de gracia es que esté delante de una Justicia cada vez más obsesionada con el trabajo de los periodistas.

servido por lafronteradebil 8 comentarios

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Excelente artículo, parece que al régimen marroquí también le molesta y mucho los objetivos de las cámaras.

Animo Mourad, estamos contigo.

Majdoubi

lo dijo El Houssine Majdoubi · 25 Septiembre 2007 | 12:49 PM

¡¡¡Increíble!!!

Sigue y seguirá pasando, pero ahora contamos con una ventaja añadida, hay gente como tú, que desde su blog nos lo cuenta y entre todos puede que consigamos mejorar este tipo de situaciones.

lo dijo Oscar Espiritusanto · 25 Septiembre 2007 | 04:03 PM

El acoso al que se ven sometidos muchos periodistas marroquíes (por supuesto, no los de la agencia MAP ni los de "Le Matin") es alucinante. La verdad es que algunos tienen mucho mérito y un par de narices bien puestas.

lo dijo Manuel · 25 Septiembre 2007 | 04:21 PM

¿Tú crees que la Map y Le Matin publican algo que pudiera llevar a las autoridades a mosquearse? Manolo, por Alá todo toderoso, que conoces bien esto.

lo dijo Luis de Vega · 25 Septiembre 2007 | 04:33 PM

Eso es lo que digo (o pretendía decir), Luis: que a los de la MAP o Le Matin no los molestan.

lo dijo Manuel · 25 Septiembre 2007 | 04:53 PM

Muy interesante Luis, acabo de hablar con Mourad y como siempre me por parte de "gente "que tiene miedo y ahora a casi a todo, articulos, cronicas, y sobre todo la fotografia, como se suele decir " Una imagen vale más que mil palabras". Nuestro gran apoyo a Mourad y a todos los reporteros en en este pais llamado Mar y huecos.

Saludos ..

lo dijo Jamal Ouahbi · 26 Septiembre 2007 | 12:13 AM

como quien dice hasta ayer, en plena Europa, en una democracia terciaria como la yugoslava y tan celebrada por Llamazares, ibas a la cárcel o te rompía una pierna un visitante de paisano por ser molesto, por la cámara, por la radio o por escrito. En Bielorrusia aún hoy te rompen las dos y el cuello. En Rusia, simplemente alguien del Kremlin llama a uno de los grupos de hooligans nacionalistas que patrocina y le hacen el trabajito por encargo, con resultado de un agujero en la nuca de alguna Politkóvskaia y sin que Putin pueda decir que sabía nada. Pero en nuestro corral la prensa sólo suele ser molesta hasta el día antes que se puede sentar al banquete de alguna promoción

lo dijo Ramiro · 27 Septiembre 2007 | 02:21 PM

Mourad es un gran tipo. Un buen fotoperiodista, valiente y generoso. Espero que salga con bien de esta, y le mando un abrazo electrónico

lo dijo Josep · 4 Octubre 2007 | 08:40 PM





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Luis de Vega

Corresponsal en Rabat desde 2002. Quiero gastar más botas, más libretas y más bolígrafos para seguir descubriendo África con el maestro Kapuscinski siempre en la memoria.

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